

El sector eléctrico español valora la propuesta de Tasa de Retribución Financiera (TRF) a la distribución que ha publicado recientemente el regulador portugués ERSE, y cree que esta decisión reconoce la evolución del contexto económico y financiero y su impacto sobre el coste de capital.
Esta experiencia «refuerza la idea de que una revisión al alza de la TRF es necesaria para garantizar la viabilidad de la inversión en redes», han explicado a EFE fuentes del sector, que avisan de que, si en España no se dan ajustes, el país «corre el riesgo de situarse en una situación comparativamente menos atractiva».
El pasado 15 de diciembre, ERSE publicó la metodología definitiva para el cálculo de la TRF aplicable a la distribución eléctrica en el periodo 2026-2029, donde se introdujeron cambios respecto a la primera propuesta. De acuerdo con las mismas fuentes, esta decisión ofrece una «referencia clara» para el debate en España.
En concreto, el regulador portugués revisó al alza su planteamiento inicial y elevó la TRF de la distribución del 6,33 al 6,7% nominal ‘pre-tax’, unos niveles superiores al 4,7% actual.
Este 6,7% también se encuentra por encima del 6,58% planteado para el periodo 2026-2031 por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) española en su segunda propuesta, que se encuentra pendiente del dictamen del Consejo de Estado.
En este sentido, las fuentes insisten en que, si se aplican en España unos criterios simulares a los utilizados por ERSE, la TRF se situaría en torno al 7,4%, en línea con ese 7,5% que demandaban las eléctricas.
Pero, prosiguen, de no producirse ajustes, España podría resultar menos atractiva para la inversión «incluso frente a países de su entorno más próximo».
Además, concluyen, un marco retributivo insuficiente puede traducirse en retrasos estructurales en el desarrollo de infraestructuras clave para la transición energética.
Fuente: elperiodicodelaenergía.com