

Los pasados días 25, 26, 27 y 28 de septiembre Red Eléctrica vivió su peor pesadilla desde el 28 de abril, el día del gran apagón. Veía que mucha generación se desconectaba y encendía sin control, algo que provocaba que la tensión se disparase y tuviera «variaciones bruscas». Para que lo entienda es como cuando te da un pequeño infarto y las pulsaciones se disparan. Un susto.
Se encienden las alarmas en el Paseo de los Gaitanes de Alcobendas. Estamos ante una situación parecida a la vivida días antes del apagón con cambios bruscos en la tensión. ¿Qué podemos hacer?, se preguntan en el operador del sistema.
En Red Eléctrica deciden hablar con el Ministerio y con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para comentarles que van a tomar una decisión un poco arriesgada pero que ayudará a controlar un poco todos estos vaivenes de la tensión de la red.
El día 1 de octubre envían a todos los centros de control del país, que son una cincuentena de empresas con más de un centenar de ellos repartidos por todo el país un comunicado advirtiéndoles que tienen una semana para cambiar la operativa de la gran mayoría de plantas fotovoltaicas y eólicas.
Un comunicado al que tiene acceso El Periódico de la Energía y que publica el lunes con la siguiente información: Red Eléctrica reducirá la carga de renovables ante nuevos episodios de sobretensión en el sistema eléctrico. Esto es día 6 y Red Eléctrica nos comunica que no ha habido sobretensión, pero sí esas variaciones bruscas. Se le pidieron los datos de dichas variaciones pero no aceptaron darlos.
Mientras tanto trabajan con unos y otros para ver cómo llevar a cabo lo de las rampas de subida y bajada que pasaron de 2 a 15 minutos. Todo por la seguridad del sistema eléctrico. Sin venir a cuento, con nocturnidad y alevosía que dirían los antiguos. Se reúnen los directivos del operador del sistema con las principales asociaciones para ver cómo llevar a cabo un cambio tan importante en tan poco espacio de tiempo.
Mientras tanto se deben seguir dando episodios de variaciones bruscas de tensión esos primeros días de octubre. Lo reconoce la propia CNMC: «De acuerdo con la información facilitada a la CNMC por el operador del sistema, las variaciones rápidas de tensión registradas en estas dos últimas semanas, aun estando siempre las tensiones dentro de los márgenes establecidos, potencialmente pueden desencadenar desconexiones de demanda y/o generación que terminen desestabilizando el sistema eléctrico». Ya son dos semanas.
Y el paciente sigue teniendo microinfartos con algún latigazo que lo vuelve a dejar medio tiritando.
Pero los médicos (Red Eléctrica) necesitan pedir a la dirección del hospital (CNMC) más medios para curar al paciente para que no tenga más sustos y no se nos muera (cero energético).
Le pide permiso para una operación de urgencia. Cuatro modificaciones en procedimientos de operación que la gran mayoría ni entiende, pero que son medicamentos para que el paciente no tenga la tensión alterada. Y se calme el sistema eléctrico y el suministro esté garantizado.
Entonces, ayer día 7 le comunica todos estos problemas y que necesita esos cuatro cambios de manera urgente. Pero claro, algo así no se puede hacer de la noche a la mañana, aunque la CNMC entendió el problema, que debía ser bastante más grave de lo que en un principio parecía, para que lo aprobase de manera urgente en 24 horas. Llamó a la sala de supervisión regulatoria, reunión de urgencia y aprobó en un día estas medidas, con el ok del Ministerio.
Pero claro, son muchos los afectados y esto no se puede aprobar del tirón. Entonces ha dado unos días hasta el 15 de octubre para poder alegar dicha decisión de aprobar las cuatro modificaciones de los Procedimientos de Operación. Mientras tanto no se puede llevar a cabo esta medida. A día de hoy sólo está funcionando lo de las rampas de la solar y eólica.
Y la tensión no sabemos si está ya controlada o sigue campando a sus anchas con fuertes variaciones. Pero, ¿por qué se dan estos episodios de tensión en la red eléctrica?
La CNMC lo ha explicado poniendo sobre la mesa algunos factores, a los que incluiré algún otro más.
Lo que viene a decir aquí la CNMC es que tenemos demasiada generación solar fotovoltaica en la zona suroeste del país (Badajoz, Cáceres, Ciudad Real, Sevilla, Córdoba y Huelva).
Las renovables intermitentes participan cada vez más en otros mercados de secundaria y terciaria, mercados de ajustes y eso lleva a extender los problemas. La puesta en marcha del mercado cuartohorario tampoco ha ayudado. Son más ventanas donde se producen los fallos.
Aquí es porque no se ha querido. El sector renovable ya había hecho las pruebas del nuevo P.O. 7.4 hace años y podía estar regulando la tensión pero alguien decidió que aún no.
Aquí se vuelve a señalar a algunos ciclos combinados que no están absorbiendo la suficiente reactiva. Tardan más tiempo del deseado para la buena operación del sistema. Entonces ya no es un problema de que lo hagan adrede las eléctricas como alguien ha sugerido tras el apagón.
Red Eléctrica lleva años diciendo que se le hace imposible gestionar la red con 9 GW de autoconsumo, que se encienden y apagan cuando quieren o se dan circunstancias meteorológicas y no hay control sobre ellas. Se desconoce por qué no se actúa en esto.
Concluye el operador del sistema que la aparición de variaciones rápidas de tensión en los últimos días, en periodos de bajas demandas, alto recurso solar y observancia de una respuesta lenta de la generación que tiene un control continuo de la tensión hace necesario que se tomen medidas con carácter de urgencia.
Aportemos más datos. Por ejemplo, la demanda estos días es muy parecida a la del 28 de abril y la situación en el mercado también. Punta de demanda que no alcanza los 30.000 MW y la más baja en los 20-21 GW.
Además se da la circunstancia de que hay dos reactores nucleares en parada programada (Confrentes y Almaraz 2), algo que se sabía desde hace un montón de tiempo. Eso sí hemos estado metiendo más de 22.000 MW de solar fotovoltaica. El 28 A habíamos llegado a algo más de 18.500 MW.
Con todo ello, ¿por qué no se dice que la solar fotovoltaica en abundancia y concentrada en una zona está generando problemas de tensión? ¿Es o no la causa de que haya caídas de generación que propagan esas subidas de tensión?
La tecnología no es mala en sí, sino un mal uso de ella. Y ahora nos entran las prisas cuando se llevan años avisando de buena parte de estos problemas. La solución es clara: más demanda a la que no se le ha hecho ni caso en los últimos años. Seguimos con la misma que hace 20 años pero con 35 GW de solar fotovoltaica y otros tantos de eólica. Algo hemos hecho mal y nadie quiere responsabilizarse de ello.
Fuente: elperiodicodelaenergía.com